Reportaje gastronómico en Finocchio

fr_1_local

El restaurante Finocchio nace en el barrio de Lavapiés en la céntrica calle de Embajadores para dar un buen restaurante italiano al barrio, un imprescindible que aún no había tenido lugar en la zona hasta su llegada, además de un lugar acogedor para poder celebrar celebrar 20170217_224439una cita especial o simplemente degustar tu capricho italiano preferido.

Creado por un mix de diferentes culturas unidas a la búsqueda de un gran cheff italiano que trajese las mejores recetas de Italia junto a unos ingredientes especialmente seleccionados y traídos por un proveedor italiano son algunas de las claves de este italiano en el Madrid más castizo, destacando también la gran bodega que tienen con una variedad de vinos italianos y también españoles.

Finocchio esconde detrás de su nombre una historia especial, una historia que esconde un hecho horrible y vergonzoso en la historia de nuestra sociedad pero que ha sido rescatado para ponerle nombre a este restaurante y hacer de la debilidad una fortaleza, de lo vergonzoso un orgullo y ante todo una reivindicación de que ser quien eres debe ser lo más importante 20170217_203502ahora y siempre frente a cualquier circunstancia. Esta historia está narrada mucho mejor de primera mano por ellos mismos y podéis leerla en cada carta del restaurante y aquí os la dejamos para que podáis leerla:

No hay caprese sin albahaca, ni margarita sin orégano. Nosotros preferimos el hinojo. Finocchio(hinojo): Silvestre, perenne, aguerrido y embriagador

Cuentan los que recuerdan, que en un tiempo anterior a nuestro tiempo, un tiempo oscuro y sin alma, hombres y mujeres eran perseguidos y condenados por el odio y la ceguera del poder religioso.

Su pecado era pensar y amar de manera diferente. Cuentan los que recuerdan, que victimas de la ignorancia, terminaron sus días en hogueras “purificadoras”, aderezando las llamas con hinojo. Cuentan que desde entonces, desde los altos Alpes hasta las islas del sur, desde la mar Tirrena hasta el Adriático, los hombres que aman a otros hombres han llevado ese nombre en forma de estigma y recordación.

Esta casa que quiere ser un homenaje, una celebración del amor y la mesa, de la libertad y la vida, lo lleva con orgullo. Todos los hombres y mujeres de toda condición y pelaje están invitados a nuestra casa. Patricia y plebeya, antigua y contemporánea la cocina italiana seduce y enloquece. Es rotunda y sencilla, la más divertida e internacional de la vieja Europa. Conocemos todos sus secretos. Albahaca, Orégano, Salvia, Tomillo, Romero… Nosotros preferimos el Hinojo.Buon Appetito.

Una vez conocida su historia y habiendo hablado con uno de sus propietarios, nos dispusimos a conocer mejor todo lo que la cocina de Finocchio tenía que ofrecernos, añadiendo que podéis visitarles tanto entre semana para probar el menú del día que tienen o bien la carta.

 

Comenzamos probando un aperitivo típico italiano y unas aceitunas verdes para abrir el apetito para comenzar la noche probando el Carpaccio de Ternera con Parmiggiano, sin duda el mejor de la noche tierno y de buena calidad a la vez que consistente con el toque justo de sal y acompañado también por queso para darle el toque requerido. Acto después probamos el famoso Provolone gratinado con pan tostado, delicioso para degustarlo nada más sea traído a la mesa y que será la delicia de todos los amantes del queso, destacando también la presencia de piñones, pero os aconsejo comerlo cuanto antes porque cuando se queda frío ya no es lo mismo.

 

Después de un comienzo espléndido, fuimos directas a probar las estrellas de la carta: la Pizza Finocchio compuesta por tomate, mozarella, carne picada, bacón, pimiento glaseado y huevo. Destacar que el huevo le da el punto original y delicioso al resto de la pizza y los pimientos glaseados también le aportan muchos puntos positivos. Después terminamos con un Risotto Carbonara que contenía mantequilla, bacón, pollo, champiñón, nata, fondo de carne, queso parmesano rallado, tomate cherry y cebollino, correcto y que gustará a los amantes del risotto compacto y convencional.

 

Para finalizar nuestra aventura en Finocchio, quisimos probar los postres más típicos del restaurante: el Tiramisú y la Panna Cotta cocinada con chocolate blanco, nata, fruta del Bosque y hoja de menta. Sin duda nos quedamos con el Tiramisú, que no defraudó y quedó a la altura de las expectativas y la Panna Cotta la recomendamos solamente si te gustan las frutas del bosque, ya que atesora casi todo el sabor del postre y si no podrías no disfrutarla como es debido.

Sin duda, una recomendación a tener en cuenta si os gustan los restaurantes diferentes y personales en el centro de Madrid y donde poder degustar comida italiana lejos de los establecimientos de comida rápida que todos conocemos donde podemos quitarnos las ganas de un trozo de pizza rápido, pero no de un plato elaborado dedicadamente y con una amable atención.

Esther Soledad Esteban Castillo, Madrid 

fr_25_mauricio-marin_mg

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s