Entrevista a María Botto y a Cristina Rota por Entre tu deseo y el mío

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Entre tu deseo y el mío llega a la sala Mirador para mostrarnos una historia directa al corazón que habla sobre la vida, sobre temas existenciales a los que nos enfrentamos día a día y plantea un cara a cara de las relaciones entre las madres y las hijas, tan complejas a la vez que esenciales en nuestra historia. Con motivo de este estreno tuve el lujo de reunirme junto a Cristina Rota y junto a María Botto para hablar de esta función en un encuentro enriquecedor e inolvidable. A continuación podéis encontrar más información sobre la función y acto seguido las entrevistas.

Entre tu deseo y el mío

Mientras traga pastillas frente al espejo del baño decidida a acabar con su vida, María recuerda los momentos decisivos de su existencia. Con esta escena comienza Entre tu deseo y el mío, la última obra escrita por Juan Diego Botto y que protagoniza su hermana María Botto, con dirección escénica de Cristina Rota. El próximo jueves 22 de octubre tendrá lugar en la Sala Mirador el estreno absoluto de esta producción que cuenta también con la actriz Carmen Balagué en el papel protagónico de la madre y Mateu Bosch en el de Muchacho.

“La obra surge inicialmente inspirada por Maria Botto y, de hecho, ella fue desde el principio la única actriz que imaginaba en ese personaje”, comenta Juan Diego Botto. “La voluntad de reflexionar sobre el deseo en su sentido más amplio, el deseo como motor de vida y sobre la dependencia fueron apareciendo poco a poco. Más tarde llegó, casi de la mano del deseo, una mirada sobre cómo se configura nuestra propia identidad y de qué manera esta está condicionada hoy en día por el reconocimiento público. ‘Llegar a ser alguien’ es una frase habitual que esconde que la existencia misma está condicionada a su valor de mercado”.

La pieza arranca con una importante carga de humor negro para introducirnos, de la mano de las canciones y la música, en ámbitos más complejos que indagan en la relación simbiótica de una madre con su hija, una relación donde la necesidad de triunfar, de ‘ser alguien’, de huir de la invisibilidad a la que parecen estar condenados los ‘nadie’ de este mundo, esconde un inmenso vacío existencial.

“Para que esta pieza pudiera arrancar era imprescindible encontrar una actriz que conjugara el sentido del humor y la verdad en el drama que precisa el personaje de la Madre… y apareció Carmen Balagué”, añade el autor.

Entre tu deseo y el mío ha brindado la oportunidad de que por vez primera los hermanos María Botto, Juan Diego Botto y Nur Levi junto con su madre Cristina Rota trabajen en un mismo proyecto artístico. La actriz Nur Levi ha creado la letra de la canción Nunca tuvimos nada, con composición musical de Alejandro Pelayo.

Entrevista a María Botto

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-¿Qué fue lo que más te emocionó al leer el texto?

Lo que más me gustó de la obra fue descubrir una gratitud que vamos descubriendo los hijos a medida que nos vamos haciendo mayores, la gratitud hacia nuestros padres.

Hay un recorrido a lo largo de nuestra vida en la adolescencia y a mediados de los veinte que todo es un reproche hacia nuestros padres con lo que nos habían hecho o dicho en un reprocho constante pero hay un momento en la vida que empiezas a comprender a los padres y a tener gratitud de todo lo dejaron por educarte, todo lo que dieron porque fueses feliz… uno se va dando cuenta de lo que renunció el otro. Hay gente que no se da cuenta nunca y así vamos también, pero si que creo que la gran mayoría o al menos en mi caso ha habido un momento en que he empezado a tener mucha gratitud y creo que aquel que tiene gratitud y es consciente de lo que le han dado también puede dar. Aquel que no es consciente de lo que le ha sido dado siempre va a esperar más y espera que le den pero no es consciente de que tiene que devolver.

-Siempre cuando somos adolescentes les echamos en cara todo y solo vemos el lado negativo de ellos y dejas de aportar si no te das cuenta y solo quieres recibir…

En el momento que uno valora lo que le dan empieza a tener la capacidad de dar y es algo que está muy presente en la obra, sobre todo con mi personaje, es casi el recorrido que hace.

-Yo creo que trata una de las relaciones más complicadas que tenemos en la vida, a la vez que la mejor y la más sincera, la de madre e hija…

Exactamente, las relaciones entre las madres y las hijas es complicada. Las madres cuando son madres y no ven a su hija como su mejor amiga tienen una de las tareas más difíciles: hacer que tu hijo crezca. Crecer no es fácil y decir la verdad tampoco lo es, hacer que el otro se dé cuenta por si mismo a veces es una tarea tan complicada… las relaciones entre madre e hija son complicadas porque no siempre queremos escuchar la verdad, a veces nos queremos equivocar por nosotros mismos pero tenemos que aprender a escucharnos y a comprender al otro. El momento en que uno comprende al otro la vida es mucho más fácil, cuando te pones en la piel del otro, tener empatía… hablo de la vida en general.

-La verdad que es una función que te da mucho pie a hacerte preguntas.

Sí, lo que pasa es que la obra apareció en el momento justo en el que ya me estaba haciendo las preguntas. Si Juan hubiese escrito esta obra hace diez años no habría sido capaz de hacerla, apareció en un momento ideal, evidentemente Juan y yo nos llevamos un año y medio y el recorrido que hacemos a veces al darnos cuenta de cosas quieras que no es similar y la obra apareció en el momento en que yo me estaba haciendo ese tipo de preguntas.

-Vamos, que ha sido un regalo de texto…

Claro, cuando la leí como decía antes comprendí muchísimas cosas acerca de preguntas que me estaba haciendo en ese momento, al igual que la pregunta que se hace en la obra de que significa ser alguien, no significa tener hijos y educarlos bien y ser feliz porque los has tenido, no significa estar enamorado y estar feliz con tu pareja, sino que ser alguien significa que se te reconozca en tu trabajo y no solo ser feliz con él, que la gente sepa que eres muy bueno en tu trabajo y ser conocido no solo como actor, lo veo mucho con compañeros periodistas que cuando dicen que son periodistas en seguida te preguntan que donde sales y hay una línea ya entre ser periodista porque hay tanto intrusismo… muchos periodistas que han estudiado la carrera no trabajan o gente que tiene un nivel ínfimo de educación se comporta como si lo fuese pero es muy conocido.

Vivimos en una sociedad que desde muy pequeño te están metiendo que tengas cosas, que hay que acumular y lo veo con los niños pequeños que los juegos no son juegos sino juegos acumulativos. Parece como si cuanto más tienes más eres para llenar un hueco que no vamos a llenar nunca.

-¿Ha habido algún momento más complejo o más bien más placentero en esta función?

Creo que para mí todo es parte de lo mismo, la cuestión es como encare uno la dificultad. Puedes encontrate con una dificultad y disfrutar mucho desollando o desgranando esa dificultad o te puedes angustiar. Me gusta mucho lo que uno se va encontrando cuando está actuando, sufres pero es parte del descubrimiento del personaje y vas viviendo lo que vive. A veces me divierto más cuando el personaje sufre y hay momentos en los que se supone que está feliz y yo no encuentro por donde el personaje puede ser feliz, muchas veces no tiene que ver lo que siento a lo que actúo.

-Es buena la distancia para que el personaje no termine por acabar contigo…

Hay momentos donde el personaje sufre y si yo estoy desgranando por aquí y por allí lo paso muy bien.

-También tenemos una parte musical que imagino que habrá sido un antes y un después para ti.

Ahora mismo para mí es lo que más dificultad tiene porque hace muchos años que no cantaba y si que tenía muchísimas ganas de volver a cantar en directo porque cuando tenía diecinueve o veinte años me dediqué mucho a ello y estuve en México, fui al festival de Viña del Mar y quedé segunda… pero después volví y entre las películas y obras de teatro dejé de lado el teatro musical y tenía muchas ganas pero ahora es lo que más nerviosa me pone.

-Debe ser muy importante además poder hacerlo en la Sala Mirador.

Es lo que decía, las canciones que canto en la obra tienen mucho que ver con la obra pero también con mi infancia, con mi hermano y mi hermana… las hemos cantado mucho y son cantantes que hemos disfrutado mucho como Janis Joplin, Judy Garland… hay algo muy personal ahí.

-¿Y qué canciones le han ido poniendo banda sonora a tu vida?

Perfect Day de Lou Reed, Wild like the Wind de Nina Simone, Pearl Jam, Judas Priest, Red Hot Chili Peppers, Édith Piaf… son las que más escucho y sigo escuchando. Entre Juan y yo The Beatles y Janis Joplin.

-Entre tus deseos y los míos de que triunfe esta obra, ¿cómo te gustaría que volase de ahora en adelante?

La verdad es que no me lo he planteado, supongo que siempre queremos que el público comprenda o al menos sienta lo que dice la obra y también que se sientan identificados porque sino no tiene ningún sentido. Siempre pienso en el escenario en hacer un viaje juntos y divertirnos, es lo que pienso al mirar al público que es entre ellos y yo, no quiero que se queden ajenos sino que hagan el viaje conmigo y estemos juntos, porque en esta obra me relaciono mucho con el público y me gustaría que fuese un viaje conjunto, y que de lo que me de yo cuenta se den cuenta ellos, que ya es bastante…

-¿Qué recomendaciones me puedes hacer para terminar la entrevista?

La película Pride me encantó y no la había visto, De Chica en Chica que está muy bien y la vamos estrenando poco a poco y es muy divertida y de teatro por supuesto Entre tu deseo y el mío.

Entrevista a Cristina Rota

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-¿Qué fue lo que más le emocionó al ver el texto por primera vez?

Bueno, más que nada es la satisfacción quizás de ver que alguien puede escribir una obra y ver el proceso placentero de Juan en la escritura dramática, me encantó que haya escrito primero otra obra, después un trozo de otra, luego un guión de cine y luego otro, después esta obra y que vaya teniendo un proceso natural de amante y de amor a la escritura. Eso define la vida de un artista, que no solo es actor y que va a dirigir y a seguir escribiendo. Cuando me enfrenté a este texto sentí la satisfacción de ver que la escritura la va complejizando cada vez más y siempre enseño en mis clases que nadie que no tenga miedo a la complejidad, a la moral, a pensar… porque nada es solamente placentero, el placer está quizás cuando terminas y trabajo y una cosa es que si que me emocionó es que le hubiese dedicado el texto a su hermana, es que algo bien uno ha hecho en la transmisión de afectos y en la claridad de donde tienen el sitio de sus afectos.

-Tienes que sentir un orgullo muy grande como profesional y como madre…

Sí, de ver que hay una salud afectiva.

-Durante estos tres años habrá ido cambiando la función imagino…

Sí, fue cambiando y él la fue trabajando a veces, luego teníamos charlas y volvía a reescribir… tuvo un proceso y además podíamos esperar mientras estábamos haciendo otras cosas todos.

-Habéis ido compaginando otros proyectos estos tres años… ¿Cuál ha sido el mayor placer y el mayor desafío al traerlo también a la sala Mirador?

Dudamos si ponerla aquí o externalizarla pero la verdad es que habiéndose dado todo el proceso aquí nos pareció muy bonito cerrarlo aquí porque se abrió aquí y se cierra aquí aunque luego ya iremos de gira, pero es otra cosa porque es nuestro espacio.

-Vamos, que es como vuestra segunda casa…

Es nuestra casa, es nuestra casa…

-Y ahora con el cambio a La Rota Producciones también se abrirá otro mundo…

Es un concepto diferente, ya no es un concepto profesional en el concepto social de la palabra sino que es un concepto afectivo, de historia.

-¿Y qué tal estáis viviendo los ensayos previos? ¿Hay muchos nervios?

Con la presión de siempre, los detalles son los que a veces definen todo, el cuidado y lo delicado de una obra y ahora falta pulir todos los detalles, que los actores y equipo estén relajados, que todos estemos entusiasmados y que no haya en este momento crispación, que estemos relajados para poder centrarnos en lo que tenemos que hacer.

-Que estéis relajados todos, que ya es difícil…

Sí pero es un ejercicio que hay que hacer.

-Y además que después de tantos proyectos debe ser algo que ya tenéis más que aprendido…

Sí, lo que uno aprende es que si hay tensión… es como cuando vas a hacer un examen, si hay mucha crispación y tensión te bloqueas. En la creación claro que pasa, si hay crispación, tensión o demasiada exigencia algo sale mal pero no solo hablo de los actores sino de todo el equipo y la tarea del director es que todo el mundo esté relajado y en una película pasa lo mismo: dime que director tienes y te diré como trabaja el equipo.

-¿Cuál cree que ha sido la escena más compleja y la más placentera de la función?

Bueno, quizás lo que causa más presión es que se canta en directo sin micros ni artificios, eso siempre me asusta un poco porque yo admiro mucho a los cantantes y me parece que hacen algo muy difícil.
Lo más placentero no sabría decirte, no hay una que lo sea más que otra sino que sería el proceso de ensayos porque es donde se improvisa, donde el actor está libre, donde ves su techo y hasta donde llega y siempre llega mucho más cuando se improvisa y ves todo el material y riqueza que puedes sacar de ellos y esto es lo más placentero, luego ya el hijo ya salió y es lo que es, o has acertado o te has equivocado pero es lo que es. El proceso de trabajo es lo más placentero.

-Luego ya la dejáis volar y va tomando su forma…

No, ya no puede cambiar nada, puedes matizar pero lo que está hecho está hecho, luego mejorará con ensayos porque ahora hay más presión pero una obra es tal cuál la has hecho, sino tienes que suspenderla y volverla a hacer.

-Y ya seguir el guión y pautas iniciales…

Y la luz que has escogido, esto es como todo en la vida: una vez que has escogido algo y lo has hecho, es lo que has hecho y no lo puedes cambiar.

-También trata muchos temas y una de las relaciones más complejas a la vez que más bonitas, la de la madre y la hija, muy interesante de tratar en una obra de teatro…

Esto que te voy a decir lo dijo Freud: los padres siempre se equivocan y las relaciones entre padres e hijos desde la mitología hasta hoy son muy complejas, sobre todo en la cultura occidental que tiene sus parámetros y dentro de esa gran complejidad uno siempre escoge un tema, otro, otro… lo más complejo quizás sea que el hijo sepa cuál es su deseo y discriminar el deseo de los padres. Freud decía refiriéndose a Romeo y Julieta que el deseo adecuado para los hijos es el inadecuado para los padres. Este es un tema específico pero la discriminación entre saber cuál es tu deseo y cuál es el mío y yo saber discriminarme como ser humano es quizás de las tareas más difíciles para los padres y los hijos.

-¿Se siente más cercana a la madre o más bien a la hija?

No, identificarse es un término mal usado generalmente, si tú te identificas con un personaje te enfermas o pierdes tu propia personalidad, no te distancias y no puedes ver. Yo puedo sentir más simpatía o empatía por uno o por otro naturalmente y yo lo siento por la hija porque tiene que resolver un conflicto, la madre me da mucha pena pero la hija es con la que me identifico porque qué difícil es el hijo…

-¿Qué deseos le pide a esta obra y cómo le gustaría que volase?

Que tuviese mucho público y se entienda, eso ya es mucho y luego que al público le conmueva como nos conmueve a nosotros y entre por lo sensorial y por lo emotivo, pero que el mundo sensorial esté bien contado y bien creado para que entre por todos los sentidos y por supuesto que tengamos mucha gira para seguir haciendo obras.

Esther Esteban, Madrid

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