Entrevista a Radka Denemarková por El Dinero de Hitler

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Gita Lauschmannová es una joven judía de 16 años que regresa a su casa en la región checoslovaca de los Sudetes después de haber sobrevivido al exterminio en Auschwitz donde han muerto sus padres y su hermana mayor.

Cuando abre la puerta del que había sido su hogar se encuentra con una familia sentada a la cena en la mesa d el comedor que le dice que ésa es su casa y que Gita no tiene nada que hacer allí. Gita descubre poco a poco que no sólo se ha quedado sin hogar sino que la opresión y la barbarie están lejos de terminar. Huérfana y pobre y sin lugar alguno al que regresar, para Gita la vida ya no es cuestión de bondad y maldad sino de pura supervivencia. Sesenta años más tarde, Gita regresa a su pueblo natal. Ha llegado el momento de exigir justicia. Su llegada trastorna a los que habían sido sus vecinos. Porque todo el mundo tiene algo o mucho que ocultar.
También Gita.

El dinero de Hitler es una de las grandes novelas europeas de los últimos años. Ha sido traducida ya a 10 idiomas y ha recibido varios premios como el Magnesia Litera de la República Checa en la categoría de prosa en 2007; el premio literario Usedom en Alemania en 2011, y el Georg Dehio en Alemania en 2012.

Si queréis descubrir todos sus secretos y conocer mejor a su autora Radka Denemarková, seguid leyendo la entrevista que tuve con ella:

-¿Cuál fue el inicio de esta historia?

El impulso inicial era el pensamiento del país donde nací, sus acontecimientos históricos y hasta hoy se miente sobre algunas cosas y también porque nos olvidamos de las víctimas. También el pensamiento de que hay historias en la humanidad que se van repitiendo y yo tengo la esperanza de que quizás dándole nombre dejen de repetirse.

-Novelas así son necesarias y también que se cuente la verdad sin miedo.

Para mi es un libro sobre la contemporaneidad de lo que está pasando.

-Al final vamos repitiendo todo de diferente manera y cayendo en el mismo error…

Es porque la historia de mi libro es modélica aunque no quiero que lo sea, pero desgraciadamente lo es.

-Haber escrito este libro debe de haber sido duro, ¿cuál ha sido tu parte más compleja y por otro lado la más placentera?

Lo más complejo para mi, lo más difícil es seguir en la misma línea que me fijé, en la literatura checa hay una tradición muy fuerte de la ironía y de la levedad del ser, es una tendencia de bromear sobre el asunto pero me dije que no podía hacerlo porque es un tema muy serio y el libro debe ser tratado con dureza, tenía que seguir esa línea fijada por mí.

A la vez necesitaba aguantar o seguir la línea histórica para que captase la esencia de la época, transformarla en una metáfora y luego el libro tiene una estructura muy compleja pero no quería que se viese a primera vista ni se leyese con dificultad. Quería que el lector corriente leyese el libro como un thriller pero hay muchas referenicas culturales, históricas y literarias que subyacen sobre la línea principal que quería que en el libro tuviese un equilibrio intelectual, emocional y que lo pudiese leer un lector que no captase esas referencias.

La estructura es compleja pero necesitaba que el libro se leyese fácilmente, también tuve una lucha por el idioma y el equilibrio entre intelecto y emociones para que estuviese equilibrado pero tratado con seriedad y dureza, nada de la tradición irónica checa.

Lo más placentero fueron las pausas que tuve que imponerme porque me estaba absorbiendo durante tres años y las pausas eran necesarias.

-Tuvo que ser difícil documentarse y no contarlo de forma pesada aunque fuese complejo en su estructura, pero hacerlo sencillo para todo el mundo…

Muchas gracias por fijarte, la preparación histórica, política, sociología… había que prepararse durante mucho tiempo y antes de escribirlo tuve que olvidar todo para que llegase con emoción y al pellejo de las personas y para que el ser humano tuviese una historia individual, en este caso un niño, tenía que transformar todo lo que me había preparado de la época para que llegase a un destino concreto y debajo de la piel.

Lo importante es hablar de las cosas y yo detesto las construcciones artificiales que elaboran los historiadores y todo lo que no encaja se calla. No me gusta la frase de que lo que no se puede hablar, debe callarse. Si no hay palabras para hablar de lo que uno calla porque no encuentra la forma, hay que inventar una nueva lengua y expresiones, hay que ir hasta el fémur.

-Aunque es una escritora experimentada, debe haber sido como comenzar de nuevo estos tres años y un desafío nuevo…

Realmente es como empezar de nuevo con cada libro pero esta historia es extraordinaria porque decidí no escribir un postre después de cenar sino una espina que se te clava en la garganta y desde luego he podido elegir una perspectiva de pájaro para estar por encima de los acontecimientos y yo no quería hacer eso, quería tratarlo para sentirte como una víctima, de saber lo que es ser una víctima.

-Vivirlo en tu piel y que el espectador lo sufra…

Ese es el trabajo con la lengua, que a veces llega a ser físicamente incómodo y llega debajo de la piel.

-¿Qué personaje está más cerca y cuál más alejado de ti?

Los que más tienen de mí es Gita y Dennis, el que menos tiene de mi no podría decirlo porque creo que cada uno de los protagonistas al final elige un tono humano por pequeño que sea y el pueblo funciona como un coro antiguo. Tenía que escribir desde la perspectiva de Guita y se me metió debajo de la piel, realmente al acabar el libro dejé de cuidarme un poco y firmaba como ella pero ya no me pasa porque me cuido un poco más.

Además como tenía que meterme tanto en la mentalidad y la perspectiva ya no sabe a veces si pasó o si lo imagina, estaba muy absorbida por Guita.

Ahora me cuido un poco más pero cuando uno escribe, yo ahora en el marco de la higiene de mi espíritu en tres años hay una parte en algún momento que cuando escribes y luego vives y hay que cambiar entre uno y el otro, el peligro es que dejas de distinguir entre realidad y ficción pero hay que meterse en el personaje.

Como si fuese otro capítulo de mi libro, después me encontré a compañeros míos que me preguntaban que por qué lo tomaba tan en serio si solo es literatura con comentarios irónicos y a mí me chocó esa poca sensibilidad de mis compañeros y la verdad es que existe algo como si fuese una cosa normal y corriente, como si fuese una fábrica de literatura y a veces los escritores lo tienen como un medio de vivir y no se sumergen tanto como debería ser.

-Tú lo haces de corazón y si tienes que sumergirte, lo haces…

He crecido con ello y con autores que escriben así, la literatura así es arte y uno es responsable de lo que hace y de lo que presenta al mundo.

-¿Hay algún lugar especial del libro para ti o alguno que hayas trasladado a la realidad?

En el libro nos encontramos con el espacio histórico desde luego, hay muchas referencias a los nombres que quiero o la frase existo, entonces soy culpable, que muestra que todos somos culpables de lo que pasa en el mundo. La tía de Gita se llama Ockla, que era la hermana más pequeña de Kafka que se sacrificaba mucho por los demás, también aparece Gustav Mahler y me encanta su música y su vida, es un hermano ficticio y metafórico de Gita. El pueblo es donde yo iba a visitar a mi abuela pero no es importante, porque es como si se impregnase el mapa interior de uno y se transformase en algunos lugares.

-¿Y qué banda sonora le pondrías a este libro?

Tendría que ser un constante como es la vida que nadie espera, tendría que pensarlo pero por ejemplo Janis Joplin.

-¿Y cómo llevarías esta obra al teatro?

La verdad que se adaptó al teatro, en Praga estuvo tres años y fue magnífico, para mi era un estudio sociológico porque la generación mayor se iba en la primera pausa y la generación joven al final aplaudía puesta de pie con un entusiasmo inmenso. Siempre me sorprende la diferencia de estas generaciones y la mayor sigue sin querer escuchar y engañándose a si mismo.

-¿Y cuál es tu método para escribir? ¿Tienes algún lugar especial para ello?

No, lo único que podría decir que valió la pena y que tomo como algo ventajoso es que las primeras versiones las escribo a mano con un lápiz y un cuaderno. Eduqué yo sola a dos niños y cuando iba con ellos al parque a los columpios o a jugar o bien les esperaba a la salida de sus actividades extraescolares sacaba mi cuaderno y mi lápiz y lo hacía a mano, me hacía concentrarme más y emplear la energía justa porque no podía escribir tonterías porque cuesta más escribir.

-Saldrían muchas joyas en esos ratitos…

Exactamente.

-¿Han ido cambiando tus influencias con los años o has añadido alguna nueva?

Creo que las influencias cambian con la edad aunque si que hay algunas permanentes. Tú puedes admirarlas, polemizar con ellas o te pueden mosquear un montón pero son constantes en tu vida. Te puedes reír pero un personaje que es una constante en mi vida es Pipi Calzaslargas porque creo que debería leerlo hasta cualquier adulto, es una imagen de como vivir la vida en libertad respetando a los demás sin prejuicios pero también se encuentra con amigos de la vida burguesa y es una muestra de como se puede y se debería vivir.

Con Virginia Wolf y Kafka tengo una relación complicada, me encantaba en mi adolescencia pero en la universidad le odiaba porque teníamos que leer obras teóricas sobre sus libros. Allí lo que admiro es su investigación sobre el carácter humano y al final llegas a la conclusión de que el peor carácter lo tienes tú y debería pensarse. Los literatos rusos Dostoyevski y Tolstoi son clásicos y constantes sin duda, ellos escribían como si fuese su vida y escribir para ellos fue vivir, pensaban y reflejaban lo que es la vida y es así.

Cuando leía a Dostoyevski en el instituto nunca más podría ser imparcial o me podría dar igual lo que le pasara a gente en apuros.

-¿Qué libro te hubiese gustado escribir?

Es una pregunta muy difícil… Los Hermanos Karamazov, Pipi Lastrum o por ejemplo Las Horas ya que me gustaría mucho poder literariamente cuando cuentas una historia abarcar una historia personal de los que le están leyendo y lo que reflejas con gestos o lo que dices las vivencias particulares, si lo lograse algún día sería magnífico. No puedo seguir respondiendo porque nunca acabaría…

-¿Cuál sería tu fórmula para la felicidad y qué harías en una situación parecida?

No creo que exista ninguna fórmula para salir airoso o lograr la felicidad, quizás lo que Gita siente en el libro es que aunque uno toca el fondo y está desesperado aún queda una pequeña esperanza de que doblando la esquina te ayude a mejorar o consigas salir. Me encanta en La Reina de África cuando están medio muriendo, la cámara sube y ves que el río está al doblar la esquina, me gusta pensar cuando ya uno piensa que no hay nada, está esperando una esperanza.

-¿Qué te gustaría llevarte de este proyecto para el futuro que haya sido más especial?

Las cuestiones a las que no he encontrado solución o explicación las paso al libro siguiente, a este le siguió mi libro anterior y sigo la mentalidad humana y lo que pasa y también la palabra Totalidad, la que se emplea para la sociedad, el plano familiar, relacional o el amor, que la gente se acopla al otro y empieza a usar el lenguaje parecido y como funciona.

Esther Esteban, Madrid

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