El Festival de Cine Alemán llega a Madrid

Quince años mostrando el mejor cine actual alemán

 

Estamos de celebración. Quince ediciones ya del encuentro con el mejor cine actual “Made in Germany”. El Festival de Cine Alemán en Madrid, del 11 al 15 de junio en los Cines Palafox, es toda una cita esperada y celebrada por los cinéfilos y cinéfagos que sirve para tomarle el pulso a la industria cinematográfica germana. Este festival es una iniciativa de German Films con la colaboración del Goethe Institut  y de la Embajada de la República Federal de Alemania de Madrid.


7 películas nunca antes estrenadas en España, una retrospectiva dedicada a la personalísima mirada de la directora Margarethe von Trotta con el estreno de su última película Hannah Arendt, el estreno de la película infantil Las hermanas vampiresas basada en las novelas juveniles de gran éxito europeo de la autora Franziska Gehm, el programa de cortos Next Generation Short Tiger 2013 y una película de “no-ficción” completan la equilibrada programación de esta decimoquinta edición del festival. Además, como novedad este año, el Festival tendrá su prolongación en Barcelona, donde los Cines Girona acogerán del 14 al 16 de junio el 1º Festival de cine alemán, gracias a la iniciativa de German Films y Paco Poch Cinema.


Los siete títulos que componen la principal sección del festival recorren un amplio espectro de personajes. También hay una notable variedad de temas y géneros.

Costa Esperanza (Wir wollten aufs Meer) inaugurará el festival con la presencia de su directorToke Constantin Hebbeln y del actor Alexander Fehling. Costa Esperanza se suma a la tradición (ya todo un género) de sumergirse en su pasado reciente para explorar los rincones más oscuros de su historia, mientras que por otro lado emerge como una propuesta extraordinariamente singular, de una solvencia cinemática infrecuente en una ópera prima que apuesta por la hibridación de géneros, de manera que el thriller de espionaje y conspiración política convive con los resortes del melodrama y el género carcelario.

A principios de los años ochenta, en la RDA, Conny (Alexander Fehling) y Andreas (August Diehl), dos amigos íntimos que trabajan en el puerto marítimo de Rostock (ciudad considerada el símbolo de la recuperación de la Alemania Oriental), saben que la única forma de salir de su país es en barco. La libertad de la que carecen los habitantes de la RDA está al alcance de su mano, destinados a trabajar como polizones y así viajar por el mundo, quizá planear su fuga. Pero para ello tienen que demostrar su fidelidad al Gobierno, que les pondrá a prueba a través de los servicios de espionaje de la Stasi.

 

En Caída libre (Freier Fall), de Stephan Lacant, Marc (Hanno Koffer) es el centro gravitatorio alrededor del que giran todas las pulsiones de la película. Un agente de policía que vive con su novia Bettina, embarazada, y con la que en apariencia mantiene una genuina relación de amor y comprensión. Una pareja feliz. Las dudas llaman a la puerta de Marc cuando conoce a Kay (Max Riemelt) en un curso de formación. El desconcierto, el miedo, la incomprensión: una clase de deseo que hasta ahora desconocía, que incluso repudiaba, despierta dentro de él. Las sensaciones y sentimientos van abriéndonse paso con gran inteligencia cinemática, mediante un ritmo que no busca el golpe efectista, como si fuera una corriente estática que inevitablemente acabará electrificando el drama. Stephen Lacant presentará al publico su película en el marco del festival.

 

Sarah Judtih Mettke convoca en su primer largometraje, Transpapa, toda clase de anhelos y crisis de identidad: un conflicto intergeneracional que también es un choque intersexual, la búsqueda filial en contacto con una crisis adolescente. Todas las líneas centrífugas del drama acaban desembocando en la crónica de una insólita relación paterno-filial que, sin miedo a salirse de senderos ya trillados, propone una estimulante combinación de tonos y géneros. La directora se desplazará a Madrid para presenter su opera prima.

 

En su primer largometraje, Culpables son los otros (Schuld Sind Immer Die Anderen), Lars-Gunnar Lotz explora los intrincados caminos paralelos entre la moral y la culpa, siempre en busca de una redención que parece imposible. El gran hallazgo del film es que logra esquivar el discurso moralista, dejando a un lado los lugares comunes y el tono melodramático al que se presta el drama, estableciendo así un enfrentamiento de identidades y caracteres que provoca en el espectador toda clase de sentimientos encontrados: compasión, rabia, inestabilidad emocional.

 

“La vida nunca sigue nuestros planes”, escuchamos en un momento dado de la sorprendente ópera prima de Pola Beck, Nuevos horizontes (Am Himmer der Tag). Desde luego no los sigue para la indecisa Lara (Aylin Tezel), una estudiante de arquitectura, una joven de 25 años cuyo destino dará un vuelco inesperado. Junto a su amiga Nora (Henrike von Kuick) mantiene un estilo de vida que no deja de ofrecerse como retrato de una generación atrapada entre un pretérito despreocupado y un futuro sin horizontes, que se resiste a madurar. Nuevos horizontes transmite esas tensiones vitales con convencimiento y solvencia, rompiendo las expectativas (los horizontes) no solo de su protagonista, también del espectador.

 

¿Qué lugar ocupan la ficción y la memoria en la representación del pasado histórico?Fin de la veda (Ende der Schonzeit), de la directora Franziska Schlotterer, opta por confiar el relato a las víctimas de la abyección, pero al mismo tiempo propone un camino secundario, una suerte de fábula moral que pueda alumbrar los espacios intermedios, esos por los que generalmente no transitan las historias colmadas de estereotipos, las que llevan dentro demasiadas respuestas y muy pocas preguntas.  Un relato que se tiñe de romanticismo, celos y sensualidad con el telón de fondo de la guerra, el antisemitismo y las nefastas contradicciones que sembró en el pueblo alemán.

 

Rupturas por encargo (Schlussmacher), de Matthias Schweighöfer, ha cosechado un impresionante éxito en su país de origen, conviertiéndose en la tercera película más vista en pantallas alemanes en 2013, y no resulta difícil entender por qué. Por un lado, es un crowd pleaser orgulloso de serlo, una película amable que juega sus cartas con gran solvencia. Por otro lado, su extravagante historia (que avanza en una escalada de situaciones extremas tan propia de la slapstick comedy) logra combinar la comedia romántica de situaciones con un relato de aventuras y de aprendizaje entre dos desconocidos, que al cabo se convierte en una divertida road-buddy-movie por los paisajes más bellos de Alemania.

 

 

Lo factual y una de vampiras

 

En el apartado documental se estrena Speed- En busca del tiempo perdido(Speed-auf der Suche nach der verlorenen Zeit), de Florian Opitz. “Mi experiencia con el tiempo se limita a una sola sensación: no tengo suficiente”. Todos podemos compartir la premisa del documentalista Florian Opitz. En su ambiciosa búsqueda del tiempo perdido, Opitz trata de revelar una fotografía de nuestra civilización, que parece avanzar en modo automático, ajena a nuestros verdaderos deseos y transformando la propia naturaleza humana. En los márgenes del capitalismo global, Speed. In Search of Lost Time tiene la virtud de proponer caminos alternativos a esta carrera de ratas.

 

La literatura y el cine fantástico en torno a los vampiros no ha dejado de cosechar éxitos en los últimos años, y los entusiasmos que han despertado la saga Crepúsculo o la serie True Blood han generando una verdadera fiebre vampírica muy presente tanto en el cine como en la televisión. Basada en las novelas juveniles de gran éxito europeo de la autora Franziska Gehm, Las hermanas vampiresas (Die Vampirschwerstern) llega al Festival de Cine Alemán, proponiendo una divertida y colorida variante de la mitología vampírica y su inscripción en el mundo contemporáneo. El humor tiene un protagonismo especial en este relato familiar, cargado de inesperadas aventuras y mensajes luminosos.

 

Retrospectiva: Margarethe von Trotta

 

Este año la retrospectiva del Festival de Cine Alemán en Madrid está dedicada a la cineasta Margarethe von Trotta, que nunca antes había protagonizado un ciclo similar en nuestro país. El festival exhibirá La calle de las rosas (Rosenstraße), Rosa LuxemburgLa promesa (Das Versprechen) y Visión (Vision – Aus dem Leben der Hildegard von Bingen), entre otras, además del estreno de su última obra.

La actriz, guionista y directora Margarethe von Trotta se tomó diez años para pensar y realizar Hannah Arendt, la película que sin eufemismos refiere a una de las pensadoras más revulsivas del siglo XX. Una película sobre la filósofa, la pensadora, la emigrante, la mujer que en 1961 presenció el juicio a Adolf Eichmann en Tel Aviv por encargo del The New Yorker y cuyo pensamiento acerca de la banalidad del mal iba a conmover el mundo. Margarethe von Trotta, presentará su última película en la Quince Edición del Festival de Cine Alemán de Madrid.

 

Más información en la web (http://www.cine-aleman.com/),  en nuestro facebook(https://www.facebook.com/festivaldecinealeman ) o a través de twitter @cineeskino

Esther Esteban, Madrid

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