Crítica de: El Fantástico Francis Hardy, Curandero

EL FANTÁSTICO FRANCIS HARDY, CURANDERO

*SENSIBILIDAD Y LIRISMO CON UNAS PALABRAS QUE SE AGARRAN FUERTE AL CORAZÓN Y NO TE DEJAN ESCAPAR, MOSTRÁNDOTE LA CRUDEZA Y LA REALIDAD EN UN MUNDO EN EL QUE TODO PARECE MENTIRA*

teatroguindalerapostercuranderotamanomediosinbarra

Teatro de altura en un pequeño pero encantador teatro. El Fantástico Francis Hardy se representa desde el jueves hasta el domingo en el madrileño teatro Guilandera.

En una familiar sala, pequeña y acogedora, perfecta para el ambiente y el tono de esta obra, ya que permite el tono familiar y cercano que requiere el texto de la obra. Un drama real como la vida misma, tres distintas versiones de un mismo hecho por tres personas aún más distintas entre sí. Desde la visión ególatra y altiva de Francis Hardy, a la demoledora de Grace, para terminar con la encantadora visión de Teddy.

fran

Tres actores que se comen el escenario, utilizando la emoción y el corazón como bandera, ante una obra que nos muestra plenamente al ser humano con sus debilidades y virtudes. Unos monólogos complejos, muy difíciles de realizar y que precisan de un dominio y un control escénico de vértigo, pero los tres actores lo superan con creces. Una obra densa y lenta, que se detiene en los detalles y te los lanza, o bien amargos o dulces, depende de la situación, pero con la duración necesaria para tener la claridad y la cercanía de la obra, que es tan potente y tan efectiva, que te hace meterte en la historia y formar parte de ella gracias a las miradas llenas de vida y de historia de los actores. También hay que destacar aparte de los monólogos de cada uno, el momento común, breve pero intenso, en el que comparten escenario muy bien acompañados por una música espléndida que ambienta el momento a la perfección.

Un tipo de teatro que no se suele ver a menudo es el que encontraréis en esta obra. Con un Felipe Andrés que se mete a la gente en el bolsillo desde el primer segundo en el que pisa el escenario, mediante un aspecto físico muy distinto al suyo en la realidad, con una carisma y un encanto que rebosan calidez y bondad. Bruno Lastra nos presenta a un personaje altivo, inseguro, algo romántico pero muy ególatra (como el propio nombre de la obra indica), un tipo difícil de encarnar y más aún de hacerlo con tanta eficacia y buena realización. María Pastor nos deja un personaje y una interpretación muy parecida a la de Rachel Weiz en “The Deep Blue Sea”, desgarradora y profundamente conmovedora, que nos transporta desde la emoción al nerviosismo, e incluso a veces un poco de comedia en medio de tanto drama. Juan Pastor sin lugar a duda nos ha dejado arte contemporáneo del bueno, con todo el dulzor de los clásicos.

La cruda realidad, plasmada en un teatro imprescindible.

frr

Frank: Bruno Lastra
Grace: María Pastor
Teddy: Felipe Andrés

Traducción: Manuel Benito
Producción y ambientación: Teresa Valentín-Gamazo
Iluminación y Espacio escénico: Juan Pastor
Dirección: Juan Pastor

Esther Esteban, Madrid

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s